Misa en el prado del Santuario de Lourdes
a primera hora de la tarde
Consiliario: Rafael Gil Vicuña
a primera hora de la tarde
El tema pastoral oficial del Santuario de Lourdes para este año 2026 es «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo» (Lucas 1, 28).
Es el primer acto a nuestra llegada al Santuario. Los peregrinos, los enfermos y voluntarios participan en la eucaristía.
* Paso por la Gruta Es una de las actividades con más significado de toda la peregrinación ya que es el lugar donde se producen las apariciones. Detrás del altar, se encuentra una urna donde el peregrino puede depositar sus intenciones de oración. La Gruta invita al recogimiento y a la oración.
Este es quizás el acto más característico de todo peregrino en Lourdes. Es una expresión de fe, un gesto de confianza en Dios apariciones de la Virgen.
A la Gruta se puede ir a rezar las 24 horas del día.
Hay todos los días una misa a las 23 h.
Entrando por la puerta de San Miguel vemos el monumento construido en granito de Finisterre, llamado Calva rio Bretón. Tiene 12m de altura, recoge escena del soldado atravesando el costado de Cristo. Es el inicio de este Vía Crucis.
Los enfermos y voluntarios lo realizan en el Altar de la Pradera ya que el Calvario Bretón es de difícil acceso, al subir por la montaña.
* Misa en la Gruta
Se celebra en la Gruta de Massabiel, lugar de las apariciones de la Virgen. Nos reunimos toda la peregrinación a celebrar la eucaristía . Compartimos eucaristía con otras Hospitalidades españolas.
* Paso por la Gruta
Tú que conoces perfectamente mis deseos, mis necesidades y mis sufrimientos, dígnate dirigir a mí una mirada de compasión. Al pasar por esta gruta bendita, donde manifestaste tu gracia a Santa Bernardita, vengo a ti con total confianza en tu maternal intercesión.
* Misa Internacional
Se celebra el domingo, en la Basílica de Pío X. En esta celebración participamos todas las hospitalidades y personas de los diferentes países del mundo que estamos en Lourdes en ese día.
* La Procesión Eucarística
En la peregrinación vamos a participar en la procesión Eucarística y en la bendición con el Santísimo a los enfermos y a todos nosotros en la Basílica de San Pío X.
* Paso por las piscinas (Gesto del agua)
* La Procesión de las Antorchas
Sale a orillas del río (cerca de la Gruta) y se dirige a la Explanada. Es la procesión de la luz, en la que los peregrinos llevan en la mano una vela encendida y rezan cinco misterios del Rosario. El gesto de caminar de noche llevando la luz refleja el simbolismo de fe y esperanza, de iluminar y ser iluminados. Las velas encendidas ante la Gruta representan las oraciones de los peregrinos. Las que se llevan en la procesión son signo de fe.
* Eucaristía e imposición de medallas
Voluntarios de la Hospitalidad de Lourdes
La peregrinación al Santuario de Nuestra Sra. de Lourdes es el viaje realizado por el creyente católico a este sagrado lugar de devoción. Para realizar una Peregrinación, individual o colectiva, se necesitan dos elementos: El recinto sagrado o Santuario y el peregrino
El Santuario es ese lugar de culto en torno al cual emana un ambiente gratificante que el creyente percibe y que le ayuda a acercarse al plano espiritual.
El peregrino, es toda persona que decide realizar el viaje para llegar al Santuario, como una muestra de fe y compromiso con Dios. En algunos casos, el peregrino es un penitente que inicia su trayecto como una manera de reparar sus faltas. También hay peregrinos que desarrollan la expedición a modo de promesa.
Como, se puede deducir, el peregrino no tiene nada en común con el excursionista o turista religioso que, básicamente, les mueve más la curiosidad que la devoción. Este último, suele aportar muy poco en este entorno, más bien su visión superficial y materialista puede llegar a influir negativamente en el contesto.
A la mayoría de los seres humanos los avatares de la vida cotidiana (las amistades, la familia, el trabajo, la riqueza, etc.) les absorben de tal manera que aletargan, y hasta impiden en muchos casos, el acercamiento con Dios. Este conflicto, latente en la mayoría de las personas con inquietud espiritual, tiene diversas soluciones, y una de ellas es la Peregrinación.
Además de los dos elementos necesarios en toda Peregrinación (Santuario y peregrino), para que esta tenga éxito es necesario un tercer elemento que actúe como catalizador que aúne los dos puntos anteriores para provocar la conversión o acercamiento a Dios. Este es distinto para cada persona y cada cual lo tiene que buscar por si mismo (la Gruta, la oración, la soledad, el enfermo, un guía orientador, etc.)
La cumbre de toda peregrinación es la conversión. Las palabras penitencia y conversión son parecidas en la Biblia. Significan volverse hacia. Convertirse es volverse hacia Dios. Ante todo, la conversión no es algo penoso que hay que hacer o vivir, mucho menos es una iniciativa personal. Es un don que recibimos, la mayor parte de las veces con gran sorpresa nuestra.
El peregrino que logra entablar un diálogo abierto con Jesús y María, consigue la alegría de la conversión. Esos días hay numeroso actos programados con un de nominador común “la oración”. El rezar es el vehículo de unión con Dios. Hay que aprender a rezar y para ello nada mejor que encontrar esos pequeños lugares, dispersos por todo el Santuario, que recogen el espíritu del peregrino y acercan a Dios. Esta es una gran oportunidad para abrir la puerta de nuestra salvación. Puede ser el toque para la salvación eterna.
La Virgen está siempre en nuestra presencia acompañándonos durante el recorrido de nuestra vida y nuestro trayecto en este mundo. María está con nosotros para ayudarnos a encontrar el camino de la salvación. Aunque, algunas veces desfallezcamos en la creencia que nos ha abandonado, estar seguros que no es así. En la oración sincera encontramos su aliento y nos reconforta.
En la Peregrinación debemos abrir el corazón antes que la cabeza. Debemos interiorizar la parábola del “buen samaritano” (S. Lucas, 10, 25), que nos enseña que la caridad y la misericordia son las virtudes que guían a los hombres a la piedad y la santidad. Enseña también que cumplir el espíritu de la ley (el amor), es mucho más importante que cumplir la letra de la ley.
Para llegar hasta Dios, primero hay que hacer el bien entre nuestros semejantes. El resumen de los mandamientos dice “amarás a Dios sobre todas las cosas”, y a continuación y no menos importante “amarás al prójimo como a ti mismo”. A su vez el Apóstol Santiago nos dice “la fe sin obras es fe muerta”.
La Peregrinación bien enfocada, presenta mucha afinidad con los “ejercicios espirituales” no tanto en la forma como en el fondo. Afinidad que aumenta más con forme se incrementa el factor “catequesis” en aquella.
Cada peregrinación realizada ofrece matices distintos pero todas tienen un denominador común: La conversión al camino del Evangelio.
A la vuelta de la peregrinación el sentimiento de acercamiento con nuestra vida espiritual está fuertemente acentuado. Lamentablemente la vuelta a la vida habitual va limando, poco a poco, esa vivencia y una de las misiones de esta Hospitalidad es evitarlo y conseguir que el peregrino mantenga viva la llama de Lourdes durante el resto del año, mientras vuelve a llegar la fecha de la nueva Peregrinación.
El Ofrecimiento de Obras es una de las tradiciones espirituales diarias más importantes para los voluntarios (camilleros y enfermeras) de la Hospitalidad de Nuestra Señora de Lourdes. Se trata de una oración comunitaria y personal que se realiza a primera hora de la mañana para consagrar a Dios y a la Virgen todo el trabajo físico, el cansancio y el servicio de cuidado a los enfermos que se llevará a cabo durante la jornada.
Significado del Acto
PADRE NUESTRO, AVE MARÍA Y GLORIA
Ntra. Sra. de Lourdes, ruega por nosotros.
Santa Bernardita, ruega por nosotros.
Lecturas: 2 Reyes 24, 8-17) y (Mateo 7, 21-29).
¡Bienvenidos a Lourdes! ¡Qué alegría encontrarnos finalmente aquí, a los pies de la Virgen, cruzando el umbral de esta Gruta de Massabielle que tantas veces hemos soñado y rezado desde nuestras parroquias y hogares en La Rioja! Dejamos atrás las tierras del Ebro para adentrarnos en este rincón de paz donde el cielo tocó la tierra a través de las manos de una humilde pastora, santa Bernadette.
Venimos cargados de intenciones, de cansancios, de dolores físicos y del alma, pero sobre todo venimos con el corazón abierto. Y es precisamente de lo que nos habla hoy la Palabra de Dios en este primer día de nuestra peregrinación.
La primera lectura nos ha mostrado una realidad durísima: el destierro del pueblo de Dios. El rey Joaquín y todo su pueblo son arrancados de su tierra y llevados a Babilonia.
A veces, hermanos, nosotros también vivimos nuestros propios destierros. El destierro de la enfermedad que nos aísla, el destierro de la edad que debilita las fuerzas, la pérdida de seres queridos, o la sequedad espiritual que nos hace sentir lejos de Dios. Venir a Lourdes es, en cierta manera, regresar del destierro. Aquí, María no nos recibe como a extraños, sino como a hijos en su propia casa. Nos mira con ternura y nos dice que, aunque el mundo a veces nos despoje de seguridades, el amor de su Hijo permanece intacto.
En el Evangelio, Jesús nos regala una parábola bellísima y oportuna para este momento: «El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica se parece a aquel hombre prudente que edificó su casa sobre roca».
Fijaos en el paisaje que nos rodea. ¿Dónde se le apareció la Virgen a Bernadette? No fue en un palacio, ni en un terreno liso y cómodo. Se le apareció en una hendidura de la roca. Una roca dura, fría y tosca. Sin embargo, de esa roca, por obediencia y fe, brotó un manantial de agua viva que sigue curando y consolando a millones de personas.
Jesús nos advierte hoy contra la religión del "postureo" o de la superficie: «No todo el que me dice “Señor, Señor” entrará en el reino de los cielos».
Si hay alguien en esta peregrinación que entiende lo que es resistir a la tormenta, sois vosotros, queridos hermanos enfermos. Cuando la lluvia del dolor arrecia y los vientos de la debilidad golpean vuestra salud, vuestra fe compartida aquí nos demuestra que vuestra casa está cimentada sobre roca.
Y a vosotros, hospitalarios y voluntarios: vuestras manos y vuestro servicio son los brazos de María que sostienen a quienes vacilan. Al desgastaros por los demás, ponéis en práctica la palabra de Jesús, convirtiendo la teoría del Evangelio en la roca sólida de la caridad viva.
Queridos peregrinos ri: que estos días en Lourdes no se queden en la superficie, en un mero viaje de emociones que el viento se pueda llevar al regresar a casa. Al contemplar la Gruta, tocad esa roca con vuestras manos, pero sobre todo, dejad que Cristo toque vuestra alma.
Pidámosle a Nuestra Señora de Lourdes, bajo la guía del Espíritu Santo, que nos conceda la gracia de una fe firme, una esperanza inquebrantable y una caridad operante. Que al volver a La Rioja, seamos hombres y mujeres renovados, testigos de que, pase lo que pase, nuestra vida está construida sobre la Roca que nunca falla.
Santa María de Lourdes, ruega por nosotros.
Santa Bernadette, ruega por nosotros.
¡Feliz y bendecida peregrinación a todos! Amén.
El Santuario de Nuestra Señora de Lourdes tendrá la alegría y el honor de acoger a Su Santidad el Papa León XIV el domingo 27 de septiembr...