miércoles, 17 de junio de 2026

ACTOS DE LA PEREGRINACIÓN

                                         


Guía del Peregrino

Tras los pasos de Bernardita

Acto de Bienvenida

Es el primer acto a nuestra llegada al Santuario. Los peregrinos, los enfermos y  voluntarios participan en la eucaristía.

Ofrecimiento de obras.

Mensaje de Lourdes

Unción de los Enfermos.

Celebración Penitencial.

Paso por la Gruta Es una de las actividades con más significado de toda la peregrinación ya que es el lugar donde se producen las apariciones. Detrás del altar, se encuentra una urna donde el peregrino puede depositar sus intenciones de oración. La Gruta invita al recogimiento y a la oración.

 Este es quizás el acto más característico de todo peregrino en Lourdes. Es una expresión de fe, un gesto de confianza en Dios apariciones de la Virgen.

  A la Gruta se puede ir a rezar las 24 horas del día. 

 Hay todos los días una misa a las 23 h.

Vía Crucis en el Calvario

Entrando por la puerta de San Miguel vemos el monumento construido en granito de Finisterre, llamado Calva rio Bretón. Tiene 12m de altura, recoge escena del soldado atravesando el costado de Cristo. Es el inicio de este Vía Crucis.

 Los enfermos y voluntarios lo realizan en el Altar de la Pradera ya que el Calvario Bretón es de difícil acceso, al subir por la montaña.

Misa en la Gruta

Se celebra en la Gruta de Massabiel, lugar de las apariciones de la Virgen. Nos reunimos toda la  peregrinación a celebrar la eucaristía . Compartimos eucaristía con otras Hospitalidades españolas. 

Paso por la Gruta

Tú que conoces perfectamente mis deseos, mis necesidades y mis sufrimientos, dígnate dirigir a mí una mirada de compasión. Al pasar por esta gruta bendita, donde manifestaste tu gracia a Santa Bernardita, vengo a ti con total confianza en tu maternal intercesión. 

Misa Internacional  

Se celebra el domingo, en la Basílica de Pío X. En esta celebración participamos todas las hospitalidades y personas de los diferentes países del mundo que estamos en Lourdes en ese día.

La Procesión Eucarística 

En la peregrinación vamos a participar en la procesión Eucarística y en la bendición con el Santísimo a los enfermos y a todos nosotros en la Basílica de San Pío X. 

Paso por las piscinas (Gesto del agua)

La Procesión de las Antorchas

Sale a orillas del río (cerca de la Gruta) y se dirige a la Explanada. Es la procesión de la luz, en la que los peregrinos llevan en la mano una vela encendida y rezan cinco misterios del Rosario. El gesto de caminar de noche llevando la luz refleja el simbolismo de fe y esperanza, de iluminar y ser iluminados. Las velas encendidas ante la Gruta representan las oraciones de los peregrinos. Las que se llevan en la procesión son signo de fe. 

Eucaristía e imposición de medallas

Voluntarios de la Hospitalidad de Lourdes

GUÍA DEL PEREGRINO

                               

La peregrinación al Santuario de Nuestra Sra. de Lourdes es el viaje realizado por el creyente católico a este sagrado lugar de devoción. Para realizar una Peregrinación, individual o colectiva, se necesitan dos elementos: El recinto sagrado o Santuario y el peregrino

 El Santuario es ese lugar de culto en torno al cual emana un ambiente gratificante que el creyente percibe  y que le ayuda a acercarse al plano espiritual.

El peregrino, es toda persona que decide realizar el viaje para llegar al Santuario, como una muestra de fe y compromiso con Dios. En algunos casos, el peregrino es un penitente que inicia su trayecto como una manera de reparar sus faltas. También hay peregrinos que desarrollan la expedición a modo de promesa.

 Como, se puede deducir, el peregrino no tiene nada en común con el excursionista o turista religioso que, básicamente, les mueve más la curiosidad que la devoción. Este último, suele aportar muy poco en este entorno, más bien su visión superficial y materialista puede llegar a influir negativamente en el contesto. 

A la mayoría de los seres humanos los avatares de la vida cotidiana (las amistades, la familia, el trabajo, la riqueza, etc.) les absorben de tal manera que aletargan, y hasta impiden en muchos casos, el acercamiento con Dios. Este conflicto, latente en la mayoría de las personas con inquietud espiritual, tiene diversas soluciones, y una de ellas es la Peregrinación.

 Además de los dos elementos necesarios en toda Peregrinación (Santuario y peregrino), para que esta tenga éxito es necesario un tercer elemento que actúe como catalizador que aúne los dos puntos anteriores para provocar la conversión o acercamiento a Dios. Este es distinto para cada persona y cada cual lo tiene que buscar por si mismo (la Gruta, la oración, la soledad, el enfermo, un guía orientador, etc.)

La cumbre de toda peregrinación es la conversión. Las palabras penitencia y conversión son parecidas en la Biblia. Significan volverse hacia. Convertirse es volverse hacia Dios. Ante todo, la conversión no es algo penoso que hay que hacer o vivir, mucho menos es una iniciativa personal. Es un don que recibimos, la mayor parte de las veces con gran sorpresa nuestra.

 El peregrino que logra entablar un diálogo abierto con Jesús y María, consigue la alegría de la conversión. Esos días hay numeroso actos programados con un de nominador común “la oración”. El rezar es el vehículo de unión con Dios. Hay que aprender a rezar y para  ello nada mejor que encontrar esos pequeños lugares, dispersos por todo el Santuario, que recogen el espíritu del peregrino y acercan a Dios. Esta es una gran oportunidad para abrir la puerta de nuestra salvación. Puede  ser el toque para la salvación eterna.

La Virgen está siempre en nuestra presencia acompañándonos durante el recorrido de nuestra vida y nuestro trayecto en este mundo. María está con nosotros para ayudarnos a encontrar el camino de la salvación. Aunque, algunas veces desfallezcamos en la creencia que nos ha abandonado, estar seguros que no es así. En la oración sincera encontramos su aliento y nos reconforta.

 En la Peregrinación debemos abrir el corazón antes que la cabeza. Debemos interiorizar la parábola del “buen samaritano” (S. Lucas, 10, 25), que nos enseña que la caridad y la misericordia son las virtudes que guían a los hombres a la piedad y la santidad. Enseña también que cumplir el espíritu de la ley (el amor), es mucho más importante que cumplir la letra de la ley. 

 Para llegar hasta Dios, primero hay que hacer el bien entre nuestros semejantes. El resumen de los mandamientos dice “amarás a Dios sobre todas las cosas”, y a continuación y no menos importante “amarás al prójimo como a ti mismo”. A su vez el Apóstol Santiago nos dice “la fe sin obras es fe muerta”. 

 La Peregrinación bien enfocada, presenta mucha afinidad con los “ejercicios espirituales” no tanto en la forma como en el fondo. Afinidad que aumenta más con forme se incrementa el factor “catequesis” en aquella.

  Cada peregrinación realizada ofrece matices distintos pero todas tienen un denominador común: La conversión al camino del Evangelio.

A la vuelta de la peregrinación el sentimiento de acercamiento con nuestra vida espiritual está fuertemente acentuado. Lamentablemente la vuelta a la vida habitual va limando, poco a poco, esa vivencia y una de las misiones de esta Hospitalidad es evitarlo y conseguir que el peregrino mantenga viva la llama de Lourdes durante el resto del año, mientras vuelve a llegar la fecha de la nueva Peregrinación. 

OFRECIMIENTO DE OBRAS

                                        

 El Ofrecimiento de Obras es una de las tradiciones espirituales diarias más importantes para los voluntarios (camilleros y enfermeras) de la Hospitalidad de Nuestra Señora de Lourdes. Se trata de una oración comunitaria y personal que se realiza a primera hora de la mañana para consagrar a Dios y a la Virgen todo el trabajo físico, el cansancio y el servicio de cuidado a los enfermos que se llevará a cabo durante la jornada.

 Significado del Acto

  • Consagración del servicio: Transforma las tareas cotidianas y el esfuerzo físico en una ofrenda espiritual. 
  • Actitud de fe: Recuerda a los voluntarios que su labor no es mero voluntariado, sino una misión para transmitir el evangelio desde el servicio. 
  • Momento del día: : Se celebra típicamente muy temprano (alrededor de las 7:00 h), antes de iniciar las tareas de levantar a los enfermos y preparar los desayunos.
  •  Funciones Vinculadas tras el Ofrecimiento
  • Enfermeras y enfermeros: Se encargan de los cuidados de salud directos, el aseo, la medicación y el bienestar general de las personas enfermas en las habitaciones. 
  • Camilleros: Asumen el esfuerzo físico del traslado de los enfermos en los carros o camillas, asegurando su participación en el Vía Crucis, las procesiones y el paso por la Gruta. 
  • Espíritu común: Ambos grupos se comprometen a "acoger y acompañar" con una sonrisa, respeto reverencial y el cariño que nace del corazón. 
  • Oración del Hospitalario

  • Señor Jesús, hoy te ofrezco mi jornada de trabajo como camillero y enfermera, depositando en tus manos cada traslado, cada cuidado y cada vida que pongas bajo mi amparo.
    Señor Dios omnipotente, fuente de toda salud y consuelo:
    Hoy me presento ante ti al iniciar este nuevo día de servicio.
    Te ofrezco mis manos, mis fuerzas, mis pensamientos y mis cansancios.
    Deseo unir mi labor al sacrificio de tu amor misericordioso. 
    • Concede a mis manos delicadeza y precisión al aliviar el dolor.
    • Otórgame paciencia infinita para escuchar a quien sufre y desespera.
    • Dame la sabiduría científica necesaria para actuar con pericia médica.
    • Permíteme ver tu rostro reflejado en cada paciente vulnerable. 
    • Fortalece mis brazos y mi espalda para trasladar los cuerpos con firmeza.
    • Llena mi corazón de ternura para dar seguridad en los momentos de traslado.
    • Que cada pasillo recorrido sea un camino de compasión y cuidado rápido.
    • Hazme ser un apoyo seguro, un bálsamo de paz en medio de la prisa. 
    Petición Final:
    Sostén nuestro espíritu cuando las fuerzas flaqueen en los turnos difíciles.
    Bendice a todo el personal de salud con el que comparto esta jornada.
    Protege nuestras vidas, nuestras familias y a los enfermos que nos confías.
    Haz que al terminar el día pueda regresar a casa con la paz del deber cumplido. Amén
  • PADRE NUESTRO, AVE MARÍA Y GLORIA

  • Ntra. Sra. de Lourdes,  ruega por nosotros.

  • Santa Bernardita, ruega por nosotros.

MISA DE BIENVENIDA

                                     


Monición de Entrada

  • Monición:
    ¡Bienvenidos a todos! Qué alegría encontrarnos finalmente aquí, unidos como diócesis riojana a los pies de nuestra Madre. Dejamos atrás nuestros hogares, nuestras parroquias y las tierras del Ebro para cruzar el umbral de este rincón de paz donde el cielo tocó la tierra. En esta Misa de Bienvenida, la Virgen María nos recibe en su casa. Nos invita a poner en sus manos nuestras mochilas cargadas de intenciones, cansancios, dolores y esperanzas. Hoy, enfermos, hospitalarios y peregrinos formamos una sola familia. Comenzamos esta Eucaristía con el corazón abierto, cantando con gozo y sintiéndonos profundamente amados por Dios.
  • Oración de los Fieles (Preces)
    • Sacerdote: Presentemos al Señor nuestras intenciones por mediación de la Virgen Inmaculada, diciendo juntos: Escúchanos, Madre de la Esperanza.
    • Peticiones:
      • Por la Iglesia y nuestro Obispo: Para que la Iglesia de Calahorra y La Calzada-Logroño siga siendo un reflejo vivo del amor de Cristo. Roguemos al Señor.
      • Por los enfermos y personas dependientes: Que son el corazón y los verdaderos protagonistas de nuestra peregrinación. Para que en estos días en Lourdes encuentren alivio físico, consuelo espiritual y la fuerza de la fe. Roguemos al Señor.
      • Por los hospitalarios y voluntarios: Para que el Señor bendiga su entrega, cuidado y alegría. Que sus manos y sus corazones sean el rostro de la ternura de Dios para con los que sufren. Roguemos al Señor.
      • Por los peregrinos y nuestras familias en La Rioja: Por todos los que nos acompañan en el camino y por quienes se han quedado en nuestros pueblos y ciudades. Para que las gracias de este santuario lleguen a todos sus hogares. Roguemos al Señor. 
    Monición de Salida / Despedida
    • Monición:
      Hemos celebrado el banquete de la fraternidad. Nuestra peregrinación no ha hecho más que empezar. Nos espera la Gruta, el agua de la fuente, las procesiones y el encuentro mutuo. Salgamos de esta celebración con la alegría de sabernos acogidos por nuestra Madre. Vayamos a vivir estos días con espíritu de servicio, oración y profunda confianza.
       



Lecturas: 2 Reyes 24, 8-17) y (Mateo 7, 21-29).

 ¡Bienvenidos a Lourdes! ¡Qué alegría encontrarnos finalmente aquí, a los pies de la Virgen, cruzando el umbral de esta Gruta de Massabielle que tantas veces hemos soñado y rezado desde nuestras parroquias y hogares en La Rioja! Dejamos atrás las tierras del Ebro para adentrarnos en este rincón de paz donde el cielo tocó la tierra a través de las manos de una humilde pastora, santa Bernadette.

Venimos cargados de intenciones, de cansancios, de dolores físicos y del alma, pero sobre todo venimos con el corazón abierto. Y es precisamente de lo que nos habla hoy la Palabra de Dios en este primer día de nuestra peregrinación.

1. Del destierro a la Gruta: El consuelo del reencuentro

La primera lectura nos ha mostrado una realidad durísima: el destierro del pueblo de Dios. El rey Joaquín y todo su pueblo son arrancados de su tierra y llevados a Babilonia. Se sienten despojados, vulnerables, lejos de su hogar y de su templo.

A veces, hermanos, nosotros también vivimos nuestros propios destierros. El destierro de la enfermedad que nos aísla, el destierro de la edad que debilita las fuerzas, la pérdida de seres queridos, o la sequedad espiritual que nos hace sentir lejos de Dios. Venir a Lourdes es, en cierta manera, regresar del destierro. Aquí, María no nos recibe como a extraños, sino como a hijos en su propia casa. Nos mira con ternura y nos dice que, aunque el mundo a veces nos despoje de seguridades, el amor de su Hijo permanece intacto.

2. Edificar sobre Roca: El secreto de Massabielle

En el Evangelio, Jesús nos regala una parábola bellísima y oportuna para este momento: «El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica se parece a aquel hombre prudente que edificó su casa sobre roca».

Fijaos en el paisaje que nos rodea. ¿Dónde se le apareció la Virgen a Bernadette? No fue en un palacio, ni en un terreno liso y cómodo. Se le apareció en una hendidura de la roca. Una roca dura, fría y tosca. Sin embargo, de esa roca, por obediencia y fe, brotó un manantial de agua viva que sigue curando y consolando a millones de personas.

Jesús nos advierte hoy contra la religión del "postureo" o de la superficie: «No todo el que me dice “Señor, Señor” entrará en el reino de los cielos». Nos invita a no construir nuestra vida sobre la arena de las ideologías pasajeras, del egoísmo o de las falsas promesas de felicidad que se desmoronan cuando soplan los vientos de la prueba. Peregrinar a Lourdes es un examen de cimientos. Venimos a pedirle a la Virgen que nos enseñe a edificar nuestra vida familiar, comunitaria y personal sobre la única Roca firme, que es Cristo Jesús.

3. Los enfermos y hospitalarios: Piedras vivas de la Iglesia Riojana

Si hay alguien en esta peregrinación que entiende lo que es resistir a la tormenta, sois vosotros, queridos hermanos enfermos. Cuando la lluvia del dolor arrecia y los vientos de la debilidad golpean vuestra salud, vuestra fe compartida aquí nos demuestra que vuestra casa está cimentada sobre roca. No os derrumbáis porque os sostiene el Señor. Sois el tesoro más preciado de nuestra diócesis y el corazón de esta peregrinación.

Y a vosotros, hospitalarios y voluntarios: vuestras manos y vuestro servicio son los brazos de María que sostienen a quienes vacilan. Al desgastaros por los demás, ponéis en práctica la palabra de Jesús, convirtiendo la teoría del Evangelio en la roca sólida de la caridad viva.

Un camino que empieza hoy

Queridos peregrinos ri: que estos días en Lourdes no se queden en la superficie, en un mero viaje de emociones que el viento se pueda llevar al regresar a casa. Al contemplar la Gruta, tocad esa roca con vuestras manos, pero sobre todo, dejad que Cristo toque vuestra alma.

Pidámosle a Nuestra Señora de Lourdes, bajo la guía del Espíritu Santo, que nos conceda la gracia de una fe firme, una esperanza inquebrantable y una caridad operante. Que al volver a La Rioja, seamos hombres y mujeres renovados, testigos de que, pase lo que pase, nuestra vida está construida sobre la Roca que nunca falla.

Santa María de Lourdes, ruega por nosotros.

Santa Bernadette, ruega por nosotros.

¡Feliz y bendecida peregrinación a todos! Amén.

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