1. El eco de la Palabra: Una bondad que rompe esquemas
El Evangelio de este domingo (San Mateo 20, 1-16) nos presenta a un propietario que sale a distintas horas del día a contratar trabajadores para su viña, pagándole lo mismo al que sudó toda la jornada que al que llegó a última hora. A ojos humanos, esto parece injusto. Sin embargo, la justicia de Dios no se mide por la lógica del mercado o del mérito, sino por la lógica de la misericordia y la necesidad humana. Dios no da según lo que producimos, sino según lo que necesitamos, porque Él es infinitamente bueno.
2. La Hospitalidad como la "Viña del Señor"
Para la Hospitalidad de Lourdes de La Rioja, esta parábola cobra un sentido profundamente tierno:
- El valor de cada persona: En vuestro servicio diocesano con los enfermos, los camilleros, las enfermeras y los peregrinos, sabéis bien que en los ojos de Dios nadie llega "tarde" ni vale menos por sus limitaciones físicas o su fragilidad.
- Acoger la vulnerabilidad: El dueño de la viña pregunta a los de la última hora: «¿Por qué estáis aquí todo el día parados?», y ellos responden: «Porque nadie nos ha contratado». En el mundo actual, el enfermo, el anciano o el que sufre a menudo se sienten así: "descartados" o invisibles para la sociedad productiva. La Hospitalidad es precisamente ese espacio bendito que sale a las plazas de nuestra Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño para decirles: "Venid también vosotros a la viña, vuestra vida y vuestro sufrimiento tienen un valor sagrado".
3. Servir con gratuidad, al estilo de María
El pago de un denario igual para todos representa el amor de Dios, que es indivisible. Quien trabaja en la hospitalidad no busca acumular méritos ni medallas, sino ser canales de esa gratuidad divina. Como nos enseña la Virgen en la Gruta de Lourdes, el servicio al desvalido se hace con una sonrisa, con ternura y sin llevar la cuenta de los sacrificios. El voluntariado es pura gracia: nos hace comprender que los "últimos" a los ojos del mundo son los primeros en el corazón de Jesús.
Para la oración personal y comunitaria este domingo:
- ¿Miro a mis hermanos enfermos o con dificultades con la justicia del mundo o con la bondad de Dios?
- ¿Agradezco el regalo de haber sido llamado a servir en esta Hospitalidad, sabiendo que el mayor premio es la paz de haber amado?
Oración: Señor, dueño de la Viña, haz que la Hospitalidad de La Rioja sea siempre un refugio de bondad. Que sepamos mirar con tus ojos a quienes sufren, rompiendo nuestros egoísmos para vivir la alegría del servicio gratuito. Santa María de Lourdes, ruega por nuestros enfermos y por nosotros. Amén.