MEDALLA DE LA HOSPITALIDAD DE NTRA. SRA. DE LOURDES
En el nombre del Padre y del
Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Dios se sirve de signos
humildes para manifestar su gran misericordia para con nosotros. También el hombre con signos humildes
manifiesta su agradecimiento, y expresa la voluntad de servir a Dios en el hermano enfermo y el compromiso de
mantenerse fiel toda la vida a la Consagración Bautismal.
Opción:
1.
Esta Medalla como Auxiliar
manifiesta una voluntad especial de participar del espíritu de la Hospitalidad
de Ntra. Sra. de Lourdes, prestando sus servicios en las Peregrinaciones
Diocesanas a Lourdes con enfermos.
2.
Esta Medalla como Titular manifiesta
una voluntad especial de seguir participando del espíritu de la Hospitalidad de
Ntra. Sra. de Lourdes, prestando sus servicios en la Peregrinación Diocesana a
Lourdes con enfermos, y consagrándose a Cristo por manos de María, para ayudar
y asistir a los enfermos tanto en la Peregrinación Diocesana a Lourdes con
enfermos, como en su vivir cotidiano y trabajar en alivio de los que sufren.
PRECES
Ya que la Medalla se considera justamente como un signo
excelente de nuestra devoción a la Virgen María, invoquemos al Señor, por
intercesión de Ntra. Sra. de Lourdes, diciendo:
1.
Padre misericordioso, que por los méritos
de la redención de tu Hijo Unigénito, preservaste a su Madre María, de toda
mancha de pecado, guárdanos limpios del pecado.
R/.
2.
Tú que elegiste felizmente a María,
obediente a tu palabra, para asociarla a la Redención, concede, a tu Iglesia
que, por la intercesión de la bienaventurada Virgen, reciba abundantemente los
frutos de la Redención. R/.
3.
Tú que de manera admirable concediste a la
Virgen María la plenitud de gracia, uniéndola estrechamente a Cristo tu Hijo, concédenos
sentirla continuamente como abogada de la gracia. R/.
4.
Tú que quisiste darnos en la Virgen María
un modelo perfecto del seguimiento de Cristo,
haz que esforcemos con eficacia por convertir en vida nuestra los misterios de
la salvación. R/.
5.
Tú que enseñaste a la Virgen María a
guardar todos tus palabras en su corazón, haz que , siguiendo su ejemplo, recibamos con fe
las palabras de tu Hijo y las llevemos a la práctica. R/.
6.
Tú que enviaste el Espíritu Santo a tus
Apóstoles, mientras oraban con María, la Madre de Jesús, concédenos que, perseverando
in la oración, no sólo vivamos según el Espíritu, sino que obremos también
según el Espíritu. R/
Padre
nuestro…
BENDICIÓN DE LA MEDALLA
El celebrante añade entonces
con las manos extendidas:
Dios misericordioso,
que mediante las diversas apariciones de María Inmaculada,
has realizado siempre en nuestro mundo
cosas maravillosas para la salvación de los hombres:
concede, benigno, tu + bendición a esta Medalla,
a fin de quienes la(s) honren con piedad y la(s) lleven con devoción,
experimenten su protección y consigan tu misericordia.
R/. Amen.
IMPOSICION DE LA MEDALLA
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esta santa Medalla, |
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